A la hora de decidirse por un nuevo sistema de calefacción de gas, además de los costes de adquisición, deben tenerse en cuenta los costes a largo plazo del combustible, los requisitos relativos a los combustibles respetuosos con el clima, así como los posibles riesgos futuros relacionados con los precios y la disponibilidad. En principio, se pueden seguir instalando sistemas de calefacción de gas.
Sin embargo, a partir de 2029 se aplicarán requisitos cada vez más estrictos a las nuevas instalaciones de calefacción de gas, gasóleo y gas licuado en lo que respecta al uso de determinados combustibles respetuosos con el clima. En principio, se prevé un mínimo del 10 % a partir de 2029, del 15 % a partir de 2030, del 30 % a partir de 2035 y del 60 % a partir de 2040. Si necesita actuar con urgencia, le recomendamos que, en primer lugar, solicite un asesoramiento energético personalizado para aclarar si una tecnología de calefacción sin combustibles fósiles no podría ser la mejor opción a largo plazo.