Chimenea y gases de escape
«¡Cuando hay humo, hay fuego!» Una expresión que también tiene sentido a la inversa. Si ese humo sale de la chimenea de una planta industrial, a menudo se caldean los ánimos.
Claro: porque los gases de escape contienen sustancias nocivas. Y estas siguen llegando en parte al aire, a pesar de todos los sistemas de filtrado técnicos. Pero no hay por qué preocuparse.
Por un lado, la legislación regula lo que pueden contener las emisiones (véase la Ley de protección contra las emisiones). Por otro lado, nos hemos propuesto reducir aún más estos valores de referencia. ¿No lo cree? En las tablas adjuntas puede comprobarlo usted mismo.


