Limpieza tras la inundación
Cuando San Pedro está de mal humor, un río puede desbordarse. Y lo contrario también es cierto: cuando las montañas nevadas se derriten y/o el cielo cierra sus compuertas de forma permanente, es solo cuestión de tiempo que el nivel vuelva a bajar.
Pero nuestro trabajo no termina ahí, ni mucho menos. Porque cuando el agua se va, quedan los residuos flotantes. Para nosotros y para la empresa de gestión de residuos (Se abre en una nueva pestaña), eso significa limpiar. Y es una tarea hercúlea, como demuestra nuestra galería de imágenes.










