Los residuos contaminantes, según la Ley federal de protección del suelo, son:
- instalaciones de eliminación de residuos clausuradas y otros terrenos en los que se han tratado, almacenado o depositado residuos (antiguos depósitos), y
- terrenos de instalaciones clausuradas y otros terrenos en los que se han manipulado sustancias peligrosas para el medio ambiente, con excepción de las instalaciones cuya clausura requiere una autorización con arreglo a la Ley de Energía Atómica (antiguos emplazamientos), que provocan alteraciones perjudiciales del suelo u otros peligros para las personas o la comunidad».
En términos sencillos: los terrenos contaminados son aquellos en los que ya se ha demostrado una contaminación significativa del suelo.
Los terrenos sospechosos de estar contaminados en el sentido de esta ley son «antiguos vertederos y emplazamientos en los que se sospecha que existen alteraciones perjudiciales del suelo u otros peligros para las personas o la comunidad». A diferencia de los terrenos contaminados, en los terrenos sospechosos la contaminación del suelo solo se sospecha debido al uso anterior, pero (todavía) no se ha demostrado.
Los cambios perjudiciales en el suelo «... son alteraciones de las funciones del suelo que pueden provocar peligros, inconvenientes considerables o molestias importantes para las personas o la comunidad».
Para examinar las zonas sospechosas de estar contaminadas en el marco de la planificación urbanística (planes de ordenación territorial, planes de urbanización, planes de proyectos y desarrollo) y en proyectos de construcción individuales, la Oficina de Medio Ambiente y Espacios Verdes investiga las zonas sospechosas y, si es necesario, lleva a cabo estudios adicionales al respecto.
Investigación de lugares presuntamente contaminados y rehabilitación de lugares contaminados
En el marco de la planificación de terrenos sospechosos de estar contaminados (antiguos vertederos y emplazamientos), la Oficina de Medio Ambiente y Espacios Verdes lleva a cabo las investigaciones históricas pertinentes sobre los terrenos y, en caso necesario, encarga análisis del suelo y, si procede, de las aguas subterráneas. Asimismo, se realizan investigaciones cuando la ciudad de Maguncia compra o vende terrenos.
Si en los análisis se detectan contaminaciones del suelo y/o las aguas subterráneas que requieran una rehabilitación, la Oficina de Medio Ambiente y Espacios Verdes coordina, en colaboración con la autoridad superior de protección del suelo (Dirección de Estructura y Autorización Sur), los análisis detallados necesarios y, en su caso, encarga la elaboración de planes de rehabilitación. De ello se derivan medidas de saneamiento adaptadas a cada caso concreto, que prevén bien la eliminación del daño medioambiental, bien la protección de la superficie afectada.